• Equipos de alto rendimiento


       Con este post quiero abrir una nueva serie sobre la gestión de equipos y las habilidades y necesidades que tienen para poder generar el caldo de cultivo necesario para que estos funcionen de manera efectiva, dentro de un ambiente de trabajo comprometido con los objetivos y adaptable al entorno VUCA en el que inevitablemente se van a tener que desenvolver.

       Los equipos son casi como organismos vivos dentro de las organizaciones, de forma inevitable se han de enfrentar al cambio constante y es por ese motivo que hablar de equipos altamente efectivos es como hablar de la felicidad, es decir, es un estado que se alcanza de forma puntual en el tiempo y cuyo equilibrio es sumamente frágil ya que están sometidos a una enorme cantidad de variables que pueden afectarles.




        Como podrás observar en este vídeo metafórico de los retos a los que se enfrenta un equipo, de forma implícita habrás podido deducir que la definición de un equipo es la de un grupo multidisciplinar de personas reunidas de forma transitoria para la consecución de un objetivo común al que cada uno de ellos aporta uno o varios valores definidos y que generalmente son liderados por uno de sus componentes de forma fija o puntual.

       Cuando todos los miembros del equipo están enfocados y comprometidos con el objetivo se dice que el equipo es altamente efectivo, un estado deseable, pero muy complicado de conseguir. El culpable de esta dificultad debemos buscarlo en el denominado Efecto Ringelmann según el cual hay una tendencia a disminuir el esfuerzo ejercido en la consecución de un objetivo común a medida que se incrementa el número de miembros del mismo, de tal forma que el esfuerzo total del equipo es menor que la suma de los esfuerzos individuales.


       Esta situación se convierte en el principal problema de los equipo de trabajo en las corporaciones y sus causas nos indican perfectamente los pilares para construir un equipo altamente eficaz que son:


    • Confianza
    • Comunicación 
    • Compromiso
    • Responsabilidad
    • Foco

       Estos cinco pilares representan la base sobre la que debe comenzar a trabajar cualquier responsable de equipos si quiere alcanzar los resultados, y digo el responsable por que sin el compromiso absoluto por parte del líder del equipo, es imposible la magia de la construcción de un equipo efectivo.

       Hablar de equipos es hablar de liderazgo, son dos palabras que están íntimamente relacionadas, y sin embargo, esta palabra no aparece entre los cinco pilares. Te imagino preguntándote...

    ¿Por qué?


       El líder es el promotor de la efectividad de su equipo, siendo su responsabilidad la de apoyarlo para que pueda desarrollar su labor sin problemas ni distracciones, favoreciendo el establecimiento de los cinco pilares desde la congruencia, la humildad, la justicia y la gestión emocional, ahí es nada. Y es que un líder no puede pedir algo que el mismo no da ya que de forma inconsciente es el espejo donde se miraran primero los miembros de forma individual y después el equipo como tal. El objetivo último del líder es convertirse en totalmente prescindible mediante la promoción hacia el propio liderazgo de cada uno de los miembros del equipo, y esto significa desapegarse del poder, algo no todos los responsables están dispuestos a asumir. 

       Habiendo apuntado las bases, los ejes sobre los que avanza un equipo te emplazo al próximo post y te pido tu opinión y feedback en los comentarios.

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