• No me pagan por pensar





       A lo largo de mi trayectoria, he oído a algunos manager y directores quejarse de que sus colaborares no aportan ideas, que cuando pide opciones ante un problema, sugerencias ante nuevas formas de trabajar o de cómo mejorar un proceso, el equipo, si puede, se escabulle y desaparece , y si no hay forma de escapar, entonces reina un silencio sepulcral.


       También he oído alguna vez, durante mis formaciones y/o sesiones de Coaching de equipos la típica frase. “Yo que sé, a mí no me pagan por pensar”. 

       Quizá, detrás de esta frase haya un sinfín de prejuicios y creencias internas, como por ejemplo:


    • Resignación y frustración porque cuando se han intentado otras veces no se ha recibido la respuesta que esperaba. 
    • Miedo de mostrarse vulnerable por no tener en ese momento algo que aportar.
    • Egoísmo y no compartir una idea con los compañeros, para más tarde, atribuirse los éxitos personales.
    • Baja autoestima de pensar que sus ideas carecen de valor.
    • Vergüenza de expresar lo que se siente.
    • Pensar que la creatividad pertenece sólo a unos pocos privilegiados.


       Jefes esperando respuestas y equipos “silenciosos”. Ambos escenarios ocurren y conviven en las organizaciones. Las empresas se enfrentan a barreras que limitan y frenan la creatividad de los colaboradores. Mencionaría fundamentalmente tres: La ausencia de tiempo, el espacio y muchas personas trabajando en soledad. 


       El Tiempo, porque siempre se va con prisa. Plazos de entrega inmediatos, objetivos planteados ambiciosos, reuniones consecutivas, la producción en marcha, etc. NO hay tiempo que perder. De ahí que muchas de las peticiones que realizan los manager se dan en circunstancias rodeadas de inmediatez, y quieren respuestas rápidas que cubran necesidades no previstas y tareas urgentes por hacer. 


       El Espacio, cada vez más las organizaciones se diseñan con espacios amplios, sin casi despachos y con zonas abiertas. Puestos impersonales. Mesas sin papeles ni marcos de fotos. Salas minimalistas y de colores neutros. He visto espacios para comer, tomar el café, relajarse, para hacer deporte y muuuchas salas de reuniones. Pero ¿dónde están los espacios para “pensar y crear? Aún no he visto ninguno. 


       Muchas personas trabajando solas. Estar físicamente sentado y/o de pie en una sala o un despacho con más gente, pero enfocándonos sólo en lo que tenemos delante, o situarnos bajo el paraguas del nombre del departamento no nos permite un conocimiento (extra) acerca de nuestros compañeros. No solemos conocer mucho sobre las personas con las que compartimos ocho horas diarias. 

       Gracias a mi trabajo, durante las formaciones y/o procesos de Coaching Sistémico, he comprobado, que cuando a los equipos se les proporciona un espacio seguro, confiable y confortable emocionalmente, dan lo mejor de sí mismos. Un espacio “seguro” está basado en el respeto, donde no se admiten los juicios y ni los prejuicios; sin recriminaciones ni represalias por expresarse. Las personas, necesitan poder hacer un alto en el camino, dentro de la jornada laboral, sin prisas, en un ambiente calmado y relajado, destinado a pensar. Cuando varias personas se reúnen y comienzan a trabajar juntos para enfrentar nuevos retos y crear nuevas soluciones, entonces empiezan a surgir las ideas. Ya no hay silencios incómodos, los miedos y vergüenzas desaparecen. La generosidad y la confianza comienzan a brillar. Las personas se sienten creativas. Aportan sus ganas de imaginar, soñar y crear. Los equipos participan y comparten ideas, emociones, etc. Lo he visto. Lo que comprobado. Lo he vivido muchas veces! 


       Según Robert Dilts, uno de los éxitos de Walt Disney es que dentro de su factoría existía “el Rincón para Soñar”, un espacio creativo, lleno de imágenes, colores y música sonando, donde estaba permitido imaginar, lanzar ideas, crear casi por contagio, debatir y comentar en equipo. ¿Qué os parece la idea de incorporar un “Rincón para Soñar" en vuestra organización?
















    *Rincón para soñar , Disney 


       La creatividad, la agilidad, y la innovación son requisitos muy buscados, y están a la orden de día. Son competencias clave para poder avanzar, crecer, anticiparse y triunfar en este entorno VUCA. Por ello, destinar un tiempo y un lugar adecuado para compartir con los compañeros, guiados por un profesional con trayectoria y experiencia, es clave para potenciar y aumentar, no sólo las ideas y las mejoras organizativas, sino también el compromiso, la confianza, la creatividad y la autoestima de nuestros colaboradores. 


    Una consideración a tener en cuenta, antes de acabar:


    Para tener una buena idea,antes hay que tener muchas ideas,permitirse fracasar y equivocarse.
    Feliz semana para todos.
    PD. Foto de portada periódico New York Times

     

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